Mis itinerarios desde el alojamiento de Can-Gavarres hasta las calas de Sant Feliu De Guixols y S'Agaro.
Cuando doy la bienvenida a los viajeros a Cabaña de Can Gavarres, Hay una experiencia que casi siempre recomiendo primero: explorar la costa en kayak desde el Playa de Sant Feliu de Guíxols y S'Agaró. Es una forma única de comprender la Costa Brava, no desde la carretera ni los senderos, sino desde el propio mar.
Y, sobre todo, es una experiencia que me gusta compartir aquí de forma muy personal, porque representa a la perfección el espíritu del lugar: libertad, naturaleza y belleza sencilla.
Desde Can Gavarres Gîte: entre paz y tranquilidad y acceso privilegiado a la costa.
EL Cabaña de Can Gavarres Está ubicado entre el mar y las montañas, en un entorno donde el tiempo se ralentiza naturalmente. Muchos de mis visitantes eligen este lugar por la comodidad de un cabaña de lujo, pero se marchan con mucho más: una forma diferente de experimentar la Costa Brava.
En tan solo unos minutos en coche, se puede llegar a la costa y en particular a la zona de Sant Feliu de Guíxols y S'Agaró, un punto de partida ideal para una excursión en kayak.
A menudo, el día comienza aquí: café en la terraza, mochila impermeable lista, y ya con esa sensación de aventura apoderándose del cuerpo.
Playa de Sant Feliu de Guíxols y S'Agaró: el punto de partida perfecto
Sant Feliu de Guíxols es un animado y auténtico pueblo costero donde el mar forma parte integral de la vida cotidiana. Justo al lado, S'Agaró ofrece un ambiente más elegante, casi atemporal, con sus espectaculares senderos costeros y vistas panorámicas del Mediterráneo.
Es entre estos dos mundos donde a menudo comienza mi expedición en kayak.
Desde la playa, el agua está tranquila temprano por la mañana. Se pueden alquilar kayaks directamente en el lugar a través de los servicios de Alquiler de kayaks en las playas de S'Agaro o San Feliu, lo que hace que la experiencia sea muy accesible, incluso para aquellos que nunca han remado.
El momento en que todo comienza: deslizándose sobre el mar.
Recuerdo perfectamente la primera vez que remé aquí. Hay un momento preciso en el que el ruido de la orilla desaparece, reemplazado únicamente por el ritmo del agua contra el casco del kayak.
Dejamos suavemente la playa de Sant Feliu, y el litoral ya está cambiando:
- Los acantilados son cada vez más altos.
- Los pinos se extienden casi hasta el mar.
- Las calas comienzan a aparecer como secretos bien guardados, como pequeños peces en aguas cristalinas…
Es una sensación muy peculiar: estar cerca de todo, pero a la vez sentir que estás solo en el mundo.
Las calas secretas de la Costa Brava: mi ruta favorita
Dependiendo del clima y de mi estado de ánimo ese día, suelo navegar entre varias calas accesibles únicamente por mar.
Cala del Molí
Una primera parada ideal. El agua suele ser increíblemente cristalina y los acantilados dan una impresión de poderío bruto.
Cala Maset
Es una cala que me encanta especialmente por su tranquilidad. Inmediatamente sientes una conexión íntima con el paisaje.
Cala Jonca
Más salvaje, más aislado. Aquí, el silencio es casi total. Suele ser el lugar donde recomiendo a los visitantes que se detengan durante un buen rato.
Cala Ametller
¡Perfecto para unas vacaciones más largas!
Cada cala tiene su propia personalidad, pero todas comparten esa belleza sencilla y sincera por la que la reputación de la Costa Brava.
Es en estos momentos cuando muchos viajeros me dicen que comprenden por qué vinieron aquí.
Una experiencia que complementa a la perfección una estancia en Gîte Can Gavarres.
Lo que me encanta especialmente es el contraste entre el día en el mar y el regreso a la calma de la cabaña de lujo.
Después de unas horas de kayak:
- ¡Una ducha refrescante, al aire libre o en interiores!
- una siesta a la sombra
- Un libro bajo la pérgola o en la veranda.
- Una copa en la terraza al atardecer.
- Un poco de jazz o música suave.
¡La estancia adquiere entonces una dimensión completamente nueva!
EL Cabaña de Can Gavarres No es solo un lugar para dormir: es una base para explorar, respirar y experimentar la Costa Brava de una manera diferente.
Por qué esta experiencia deja una impresión tan fuerte en mis viajeros.
Con el tiempo, he notado algo: quienes realizan esta excursión en kayak a menudo la mencionan como uno de los momentos más destacados de su estancia.
No se trata solo de la belleza de los paisajes. Se trata de:
- ¡Silencio en el agua, por fin un poco de paz y tranquilidad!
- ¡Sensación de total libertad! Fotos mágicas
- las calas descubiertas por casualidad, el agua profunda y cristalina
- ¡Y esa rara sensación de estar exactamente donde debes estar, culminando con unas copas en la terraza!
Conclusión: una Costa Brava íntima y auténtica.
Recorrer la costa entre la playa de Sant Feliu de Guíxols y S'Agaró en kayak es, en mi opinión, una de las maneras más bonitas de descubrir la región.
Desde el Cabaña de Can Gavarres, Esta experiencia se vuelve aún más fluida: salimos por la mañana, exploramos, nos detenemos en las calas más románticas y luego regresamos a un entorno cómodo y relajante.
Es esta alternancia entre aventura y serenidad lo que hace que una estancia aquí sea tan enriquecedora.
Y si vienes a alojarte en la casa rural, es muy probable que te diga lo mismo cuando llegues:
“No te pierdas el mar… cuenta la verdadera historia de la Costa Brava.”